Modder
27/11/2007, 23:41 PM
Señores, visto y considerando que ninguno de mis co-logios se ha embarcado en la epopeya de escribir semejante xp, me veo obligado a intentar describir los momentos vividos este sabado en el bar de gatos (ambos) de la calle Argerich.
Habiendo disfrutado una exquisita cena junto a los mejores amigos que la internet supo dar, decidimos volver a probar suerte en Envidia, ya que la semana pasada no hubo forma de rescatar ninguna chica debido a una nada favorable relación gato-gateado.
Entramos sabiendo que ibamos a salir 10cc más livianos, y rápidamente nos acomodamos en un par de mesas del centro del salón.
Una rubia llamada Verónica me había llamado la atención el sábado pasado, y apenas la tuve a mano, la senté en mis piernas y le hice pedir una copa, para que no se escape y así poder organizar la partuza, que ya estaba decidida.
Bastó con decir que queríamos armar una fiesta bien argenta, para que se acercasen 3 dominicanas, que nada podían hacer para disimular su nacionalidad, ni para convencernos de incorporarlas al festín.
Se las dejamos a Ocelot, que habia llegado hacía poco, y seguimos buscando la mercadería para completar el sexteto.
Aparecieron una morocha tamaño medio muy bonita llamada Iris, que rápidamente acaparó Mopso y otra rubia, menos natural que la anterior, más alta y fornida, especial para Nefro.
Sin más las llevamos, no sin antes oblar lo correspondiente, en este caso $120 por cabeza pensante.
Salimos del bareca, entramos al edificio contiguo y de allí, a la habitación más cercana.
Prendimos el aire, anticipando que no nos íbamos a ir sin transpirar la camiseta y luego de una breve charla y quitada de ropa, comenzó el combate.
Se le cedió el colchón a Nefro como se le cede el asiento del 312 a la viejita del barrio, y con Mopso nos quedamos parados en el pasillito, al costado de la cama.
Desconozco la performance de mis peludos compañeros, pero en mi caso luego de haber disfrutado un pete en extraña pose, y de haber tocado cuanto teta y culo se me acercase, sigo con un misionero, terminando nuevamente en un pete hasta el final, acabando, podríamos decir, que al unísono con Nefro. Mopso ya había terminado la tarea y estaba en cualquiera.
Por lo que pude apreciar, la más charlatana es la rubia Verónica, la cual tiene muy buena onda y si sos de los que no hablan demasiado ella se ocupará de hacerlo.
La morocha Iris parece más dificil de llevar, pero no tuve trato con ella, cualquier duda, mp a mopso.
Sin dudas, la revelación es la rubia cuyo nombre se perdió en la noche, que demostró tener un culo más que bonito, mejores tetas y un muy lindo rostro, el cual no había tenido en cuenta previamente.
Luego de esto decidimos volver a dormir, ya que al otro día era día de deportes en algunos casos y de laburo en otro, así que así dimos por terminada la jornada, con la satisfacción del deber cumplido.
Hasta la próxima.
Habiendo disfrutado una exquisita cena junto a los mejores amigos que la internet supo dar, decidimos volver a probar suerte en Envidia, ya que la semana pasada no hubo forma de rescatar ninguna chica debido a una nada favorable relación gato-gateado.
Entramos sabiendo que ibamos a salir 10cc más livianos, y rápidamente nos acomodamos en un par de mesas del centro del salón.
Una rubia llamada Verónica me había llamado la atención el sábado pasado, y apenas la tuve a mano, la senté en mis piernas y le hice pedir una copa, para que no se escape y así poder organizar la partuza, que ya estaba decidida.
Bastó con decir que queríamos armar una fiesta bien argenta, para que se acercasen 3 dominicanas, que nada podían hacer para disimular su nacionalidad, ni para convencernos de incorporarlas al festín.
Se las dejamos a Ocelot, que habia llegado hacía poco, y seguimos buscando la mercadería para completar el sexteto.
Aparecieron una morocha tamaño medio muy bonita llamada Iris, que rápidamente acaparó Mopso y otra rubia, menos natural que la anterior, más alta y fornida, especial para Nefro.
Sin más las llevamos, no sin antes oblar lo correspondiente, en este caso $120 por cabeza pensante.
Salimos del bareca, entramos al edificio contiguo y de allí, a la habitación más cercana.
Prendimos el aire, anticipando que no nos íbamos a ir sin transpirar la camiseta y luego de una breve charla y quitada de ropa, comenzó el combate.
Se le cedió el colchón a Nefro como se le cede el asiento del 312 a la viejita del barrio, y con Mopso nos quedamos parados en el pasillito, al costado de la cama.
Desconozco la performance de mis peludos compañeros, pero en mi caso luego de haber disfrutado un pete en extraña pose, y de haber tocado cuanto teta y culo se me acercase, sigo con un misionero, terminando nuevamente en un pete hasta el final, acabando, podríamos decir, que al unísono con Nefro. Mopso ya había terminado la tarea y estaba en cualquiera.
Por lo que pude apreciar, la más charlatana es la rubia Verónica, la cual tiene muy buena onda y si sos de los que no hablan demasiado ella se ocupará de hacerlo.
La morocha Iris parece más dificil de llevar, pero no tuve trato con ella, cualquier duda, mp a mopso.
Sin dudas, la revelación es la rubia cuyo nombre se perdió en la noche, que demostró tener un culo más que bonito, mejores tetas y un muy lindo rostro, el cual no había tenido en cuenta previamente.
Luego de esto decidimos volver a dormir, ya que al otro día era día de deportes en algunos casos y de laburo en otro, así que así dimos por terminada la jornada, con la satisfacción del deber cumplido.
Hasta la próxima.