Archivo Adjunto 4266Estimados acumuladores de mascotas (saben que es una enfermedad), les cuento que el sábado, a eso de las 13 hs fui a lo de la pendeja. Vestidito rojo que cubría con cierto desgano su bombachita (que se disculpó porque ya la había usado el jueves conmigo). Muy flaquita, alta, piel blanca, vellos pubianos a medio afeitar. Amable como siempre, y aprendiendo de sus compañeras, pues me llamó la atención que actuaba de manera diferente: mientras la tenía adentro se masturbaba
Me habían hablado de la niña y movido por la curiosidad fui a visitarla. Deje el coche en el estacionamiento y desde allí pegué un telefonazo para que me esperen en la puerta, pues por esa calle hay mucha circulación. La fulana es de estatura mediana, delgada, tetas un poco flojas y cara agradable. Te da besos y te mete la lengua hasta el estómago. Te acompaña en los movimientos y poses y trata de hacértela pasar bien. El lugar está bien, con grandes espejos en las paredes (para los que les gustan